domingo, 26 de octubre de 2008

QUÉ DICE EL BORRADOR DE LA NUEVA LEY DE RADIODIFUSIÓN!


Después de 25 años, la Argentina tendrá una nueva Ley de Radiodifusión, esta vez impulsada por un Gobierno elegido por el voto Popular.
El salto Cultural es inmenso: La actual, 22.285, que rige desde hace más de un cuarto de siglo, fue creada por Criminal de Estado, como Jorge Rafael Videla y José Alfredo Martínez de Hoz.
Se trata de un proyecto de Ley con 150 artículos cuyo objetivo declarado es reducir la concentración de medios y que incorpora el apartado 12 de la Declaración de Principios de Libertad de Expresión, que integra el Pacto de San José de Costa Rica, que dice: "Los monopolios u oligopolios en la propiedad y control de los medios de comunicación deben estar sujetos a leyes antimonopólicas por cuanto conspiran contra la Democracia al restringir la pluralidad y diversidad que asegura el pleno ejercicio del Derecho de información de los Ciudadanos”.Las siguientes, serían las medidas "antimonopólicas" que, en el nuevo relato K, garantizarán la diversidad informativa, además de su impacto concreto:

•Los operadores de cable, Cablevisión, Multicanal, Supercanal y Telecentro, no podrían ser titulares de señales informativas o de cualquier otro tipo que se transmitan a través de esos mismos soportes. De ese modo, si Clarín conserva Multicanal debería desprenderse de TN, Magazine y Metro. Al mismo tiempo, Pierri debería renunciar a Canal 26. Y si Hadad quisiera comprar un cableoperador debería vender primero C5N, o en el futuro canal de moda que estudia poner al aire. Esta sería la apuesta de máxima del ala dura.

•Las Cooperativas de Servicios Públicos sin fines de lucro podrán ingresar al mercado de los cableoperadores, con lo cual aprovecharían las ventajas se sus redes, el tenido del servicio previo, para competir contra el poder de los "megacables" ya instalados.

•Ningún operador podrá tener más de 1 frecuencia de TV y 1 de radio AM y FM por jurisdicción. Todavía se discute si un mismo operador podrá tener presencia en 4 o 6 jurisdicciones, Telefónica debería vender uno de los 9 Canales que posee en la actualidad. El Grupo Vila estaría en el límite y no podría seguir creciendo en el negocio de la televisión abierta. Si fueran 8 las jurisdicciones, el Grupo Prisa también se vería perjudicado y tendría que desprenderse de 2 de las 10 licencias que Julio Bárbaro le otorgó en un trámite sospechosamente veloz. Paradójicamente, Raúl Moneta, con su Radio Belgrano, sería el único que cumpliría con la ley. De locos. En la misma lógica, el CIE-Rock & Pop tendría que rematar 5 de sus 7 radios y el Grupo Vila, dejar una radio en Mendoza.

•Bajo ningún punto de vista la nueva ley aceptará cadenas nacionales: El mismo operador que tenga radios o televisoras en distintas jurisdicciones deberá mantener la independencia de las programaciones y dotarlas de producción local en un porcentaje mayoritario. Este punto es nodal para el Grupo Clarín, que vería desdibujarse su cadena de radios en el interior del país, las que, si bien no infringen la disposición que prohíbe más de una radio por área, tendrían que incorporar mayor contenido local; y para el Grupo Prisa, que aspiraba a hacer lo mismo con las frecuencias que le otorgó Julio Bárbaro.

•Cumpliendo con la Ley de Bienes Culturales, la norma nueva prohibiría al capital extranjero la tendencia de más del 30% de las acciones de un medio, así que el empresario mexicano González tendría que vender el 70% de Canal 9, Telefónica debería hacer lo propio con el 70% de Telefé y Prisa tendría que desprenderse de Radio Continental. En los tres casos mencionados, los titulares de dichas empresas se escudan en que los dueños de las emisoras son empresas constituidas en EE. UU. y estarían protegidas por los tratados de reciprocidad que rigen con ese país, que sin embargo no rigen para España y Mexico. La nueva Ley exigirá que se considere propietario no sólo al propietario directo, sino al último propietario en la cadena, con lo cual si el dueño de Canal 9 es una empresa americana, y el dueño de esa empresa extranjera es un mexicano, debe deshacerse del medio. En este sentido, la ley sería revolucionaria: Aplicaría lo último en Legislación Norteamericana con respecto a la titularidad de empresas que se sancionó para evitar el lavado de dinero. Ni Televisa, ni Telmex, ni Slim, ni O Globo podrían entrar al mercado nacional que, en este punto de la Ley, reconoce a Clarín, a Vila y a Hadad su condición de empresarios "nacionales".

•Las frecuencias de radio y TV en una misma jurisdicción deberán repartirse por tercios entre el Sector Privado, el Sector Público y las Organizaciones no Gubernamentales. De este modo, cuando se reordene el espectro de frecuencias después de la digitalización, en la Capital Federal habría 12 canales de aire, de los cuales cuatro deberían ser privados, 4 públicos y 4 de las ONGs. Esto perjudicaría por igual a Clarín, González, Manzano y Telefónica: los 4 aspiraban a que con la digitalización los canales agregados fueran repartidos entre ellos.

•Además, la ley impondrá un límite implacable: Ningún medio podrá tener más del 35% de la audiencia. Queda por definir si esa porción será en relación a la población Nacional o de cada jurisdicción. Esta norma obligaría al ingreso de un 3º canal de TV en Mendoza, debido a que el Grupo Vila y su competidor local se reparten el 50% de la audiencia en esa Prov. Lo mismo le ocurriría al Grupo Goyán, con un canal en la Provincia de Santa Fe; al Grupo Ick en Santiago del Estero; al Gobernador Capitanich, con su canal del Chaco, y a Enrique Nosiglia con el canal de Rio Cuarto. En todos estos últimos casos, sus audiencias superan el 70% de la población juridisccional.

•Los 2 puntos centrales de la nueva Ley son la declaración de la Ley de Radiodifusión como de "orden público", y la incompatibilidad de tendencia simultánea de medios gráficos y audiovisuales. Lo 1º es fundamental para que todo el proceso pueda concretarse: Si la actividad no es declarada de "orden público", los actuales licenciatarios podrían excusarse en "derechos adquiridos y recurrir a la Justicia, es un método para que impida la obligación de vender los medios que asegurarán la pluralidad informativa. En ese sentido, el uso de la Justicia es un método usual en la pelea de los barones mediáticos con el Gob. Cualquiera sea este. En la época de De la Rúa, cuando Gustavo López impulsaba la Ley de Radiodifusión que le permitía a Clarín una cadena nacional, el Grupo Vila obtuvo un amparo que trabó su posterior sanción. El helicóptero hizo el resto. Hace una semana, Clarín eludió la orden del Comfer de reordenar la grilla de sus cables y colocar a TN en el canal 6 mediante un amparo en el Juzgado Federal de Misiones. Fue también un amparo lo que abrió las puertas a Mario Pergolini para quedarse con la FM X4, obstruyendo el ingreso de los competidores que habían ganado el concurso.

•El tema de la gráfica es aún más complejo, porque si el Gobierno se decidiera por la opción de prohibir la tendencia simultánea de medios audiovisuales y gráficos, el Grupo Clarín se vería en el desagradable trámite de abandonar su nave insignia y Hadad debería resignar sus proyectos de reingresar en la gráfica.
Julio Rajneri, el barón mediático de Rio Negro, vería sepultada para siempre su ilusión de tener un canal en su Provincia y el Grupo Vila debería decidir entre el Canal 7 de Mendoza y el Diario Uno, así como también Sigfrido Alonso, dueño de Canal 9 de Mendoza, tendría que despedirse de sus emprendimientos gráficos. En Córdoba, Clarín se vería obligado a elegir entre La Voz del Interior y su canal, y en la Capital Federal, De Narváez estaría violando la Ley si no se desprendiera de su participación en América TV o su tendencia en El Cronista Comercial. Y hasta Marcelo Tinelli, dueño de Radio del Plata, debería despedirse de la idea de comprar Crónica. Este punto sensible sería recién resuelto por Cristina el día antes de que el proyecto entre en Diputados.

Ya nada será igual. Se acaba la dictadura hecha Ley. Con sus más y con sus menos, habrá una ley de la Democracia para la radiodifusión. Eso siempre es mejor que hacerle caso a Videla & Cia. ¿Alguien puede opinar lo contrario?

1 comentarios:

Jorge dijo...

la ley suena muy bien, pero no se entiende su obejetivo final, si es actulizarla o pelear contra los grupos de comunicaciones, para que se entienda mejor, la actualizacion que proponen ya es obsoleta comparada con los nuevos medios de comunicacion o la tendencia de la comunicacion a futuro, lo que quiere decir que la ley suena mas a fijarse que los que los grupos o empresarios poseen hoy, que en fijarse cual es la real tendencia en las comunicaciones en los años venideros. Yo trabajo en comunicacion en USA, trabajo para un diario, que es parte del 3 grupo mas grande de diarios de USA, con 34 diarios y centenares de periodicos, mas inumerables webs, de informacion y comercial, mas partcipacion de la television, lo cual no creo que la nueva ley refleje la norteamericana como se menciona por ahi. Se ve la clara desaprobacion del gobierno con los grupos capitalistas, sean esto nacionales o internacioles, sea que hayan logrado sus objetivos a travez de la ley o no, lo cual es otro tema, la justicia toda y la corrupcion alrededor de esta.
Las comunicaciones han cambiado y estan entabladas en nuevos tipos de medios, creado en conjunto con medios que tienden a desaperecer como el diario en papel o las radios, hoy necesitados en gran parte por internet, esta ley va a empeorar el mercado para los diarios, tal vez haciendolos desaperecer, los diarios es el medio mas golpeado por las economias, la publicidad es intagible, sin un producto masivo no hay resultado, lo cual el diario siempre tiene como objetivo llegar a la mayor cantidad de lectores para que el que publique su aviso pueda tener un retorno, que es una formula muy finita, si hoy hay una resecion la publcidad es lo primero que se elimina de cualquier presupuesto, por su intangibilidad, entonces lo diarios crean un margen amplio entre precio y costo para las crisis que normalmente golpean al pais cada 6 años, sino hacen eso los diarios no crecen no se actualizan o desaperecen. No creo ver un objetivo claro general en la ley, si hay que cambiarla no duda de eso, pero esta la ley se ve que fue creada mas atacando los medios actuales que pensando en una democratizacion, esa democratizacion nos es lo que estan proponiendo, suena mas a retroceder en el tiempo o algun movimiento premeditado con respecto al negocio de las telecomunicaciones, no quiero pensar que esto tiene envuelto tambien los 3 nuevos satelites de ARSAT, que algunos politicos incluyendo presidentes y en mas, esten preparando el terreno para crear negocios alrededor de la television satelital, cosa que se menciono anteriormente en alguna ONG. Lamentablemente veo que estan mandano un mensaje equivocado, confundiento a los lectores y televidentes, estan confundiendo las cosas en todos lo sentidos, como siempre haciendolo politico en vez de lo necesario. Deberian sentarse con gentes idonea, nacionales e internacionales, publica y privada, y buscar lo mejor para todos en general, inclusive para proteger el periodismo, en todos sus generos: independientes, democraticos, oficiales, nazi, etc, que en fin hacen a la libre expresion. Si es que hablan de democracia.